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Cérès: el instante de Ramona para crecer y crear

Una de las razones para celebrar y recordar la música del 2017 es el disco Cérès de Ramona. Jesús Guerrero, voz y guitarrista de la banda, compartió más detalles sobre el instante de crecer y crear de la banda.

Existen muchos factores para considerar a Tijuana como una de las ciudades que nunca dejará de sorprendernos por el talento musical que exporta al país. En la última década se consolidó una escena de músicos que, en su mayoría, no abandonó el sueño de crear.

“Todos nos conocemos desde hace mucho tiempo, teníamos bandas. Antes de Ramona, Jardín o Entre Desiertos, estaba una banda que se llamaba Celofán que ahora es Vaya Futuro. Antes de Entre Desiertos existía una banda que se llamaba Santos Balcones Durango. Antes de Jardín había una banda de rock progresivo que se llamaba Lo Que Nunca Fue.

Al pasar del tiempo todos nos lo empezamos a tomar en serio. Se quedaron los que realmente buscan este rollo… En Tijuana todos se apoyan” ese es el panorama que vivió Jesús Guerrero, guitarrista, voz y responsable de uno de los discos más especiales de este 2017: Cérès de Ramona.

Desde el 2012, Omar Córdoba en la batería más Edgar Moreno en el bajo se unieron para hacer música bajo el nombre de Ramona. En 2014 se presentaron por primera vez en la Ciudad de México y para ser más exactos, en el Caradura de la colonia Condesa. Con el disco La Segunda Luz del Día y ese primer contacto con la capital del país, llegó el instante de tomar decisiones: Quedarse en Tijuana o explorar un nuevo destino en la Ciudad de México.

Optaron por la segunda. Sin duda el contexto sonoro de Tijuana, sumando a las experiencias con las que se enfrentaron en la ciudad le dieron una sensibilidad única a Cérès. Para ejemplo, dos de los personajes del disco: “Cecilia”, “Mateo” y “Gabina”.

La canción número cuatro hace referencia a una fantasma que, de acuerdo con Jesús, habitaba el primer departamento donde vivieron en la CDMX. Él, quien escribe todas las canciones de la banda, decidió escribirle al fantasma para que no le hiciera ningún daño. “Cecilia” es el resultado.

“Mateo” hace referencia a un perro que siempre estaba presente durante los ensayos para afinar todos los detalles y comenzar a grabar su segundo disco y “Gabina” es el nombre de la abuela de Jesús. Esta es la canción que cierra el disco y que tiene un tinte de nostalgia y mensaje para no olvidar que aunque exista la distancia, hay personas que siempre estarán presentes en tu vida.

Todos esos instantes le dieron vida a esas canciones y a 25 o 30 más, las cuales fueron trabajando y después solo quedaron las ideales para comenzar a armar el disco:

 

“Lo empezamos a trabajar en octubre del año pasado y ya teníamos unas 15 canciones. Escogimos las que más nos gustaron y en febrero nos metimos al estudio. Lo grabamos en cinco días en el estudio de los hermanos Kenji y Seiji Hino.

Lo que queríamos encontrar en el estudio era una buena vibra y personas a las que les gustara el proyecto, algo que se sintiera un poco hogareño… Lo mejor para nosotros en ese instante era disfrutarlo y trabajar con gente que le guste”, contó Jesús.

Además de gustarles la música de Ramona Kenji y Seiji Hino (Sierre León) fueron los productores del disco, sobre esos cinco días en el estudio Jesús compartió un especial recuerdo:

“Estábamos en el estudio desde las 9 de la mañana hasta las 2 de la mañana, pero lo chingón era que siempre salíamos con una sonrisa. Todos los días estábamos emocionados y no queríamos dejar de grabar… Para algunas canciones Seiji y Kenji se les ocurrían arreglos que no estaban y con las voces cambiamos muchas melodías y eso me gustó mucho porque yo nunca me hubiera dado cuenta de eso”.

De “Ojitos Soñados” a “Cuando Tú me Ves”, en Cérès pasas por diversas emociones que si estás enamorado detectarás a primera escucha, pero si no estás en ese viaje, te darán ganas de querer estar en ese estado. Historias románticas acompañadas de tintes de blues, soul y por momentos hasta R&B.

Al llegar con “Ávès” el disco muta a otro territorio y como un interludio te llevará hasta “Colores”, la primera canción que llevó a Ramona a encontrarse con la psicodelia y la experimentación. Si lo imaginas en un vinilo, es perfecto para el lado A y B. Dos caras para conocer de la banda, ya casi chilanga y lo que nos depara.

“El disco solo lo grabamos tres: Edgar que es el bajista, Omar el baterista y yo grabé los teclados, guitarras y voces.

Ya llevábamos una conexión muy buena, lo grabamos en poco tiempo y aprendimos mucho más a producir. Ahorita estamos tratando de hacer un estudio en nuestra casa y eso nos está ayudando a aprender a componer mejor, grabar mejor. Hemos aprendido mucho desde que estamos aquí”.

Cérès es una palabra de origen griego que significa “Crecer”, “Crear”. No es casualidad, que este segundo disco de Ramona lleve ese nombre porque son dos palabras que hicieron realidad en un año que será recordado como uno de los mejores para la banda.

Ahora que tienen un estudio en su casa, están preparando todos los detalles para un tercer disco, llegar a nuevas sonoridades y no dejar de sorprender. ¡Vivan los músicos de Tijuana en la CDMX!

Te compartimos el disco Cérès por si aún no lo escuchas o para darle un nuevo significado.