SONIDOS DE IBEROAMÉRICA

#EnVivo Machaca: El festival que marca su independencia

en Signos Vitales por

Durante el S. XVIII, un político y militar llamado Santiago Vidaurri empezó un movimiento separatista que tenía como propósito la independencia de Nuevo León y Coahuila para formar la República de la Sierra Madre; un país ajeno a México.

La mención de esta mini-clase de historia en la reseña de un festival de música tiene que ver con lo diferente que es el público regiomontano de las audiencias del resto del país; culturalmente Nuevo León pare un país independiente. Lo que funciona en la Ciudad de México no necesariamente lo hace en Monterrey y viceversa, y hubo muchos ejemplos en el Machaca para demostrarlo.

De la misma manera, asistir a un festival en el norte del país requiere de mucho más esfuerzo; sobre todo debido al calor imperante en verano. Si bien el Machaca sólo contaba con tres escenarios, caminar en temperaturas que oscilaban entre los 35 y los 40 grados era como asarse a voluntad propia, mientras que aguantar un set de 45 minutos, podía ser hasta peligroso para la piel.

La versión regiomontana de un festival iberoamericano tuvo sus momentos épicos, y a pesar de que no convocó a tanta gente como un festival de la Ciudad de México, tuvo una asistencia de miles, número que resulta sorprendente cuando tomamos en cuenta la temperatura.

El evento comenzó a la 1 de la tarde, horario en el que el Sol está posicionado en un ángulo de 90 grados con respecto al suelo; entonces los primeros cuatro actos en los tres escenarios sufrieron de una falta de entusiasmo que no fue decepcionante, sino comprensible.

AJ Dávila fue el primer acto que vimos, quien a pesar del calor logró hacer moverse a la decena de personas que resistían las quemaduras del sol y el sudor en sus cuerpos, caras e inclusive ojos. Lo bueno es que los oídos no son afectados por el calor, como nuestros otros sentidos, entonces al menos el babysito sonaba bien. Con una botella de Jack Daniels Honey en la mano, el cantante hizo lo suyo como siempre lo hace; saltando de un lado otro, gritando y contanto chistes que no generaron tantas risas como es lo ideal. El público que lo veía al fin se encontró con las canciones nuevas del disco El Futuro.

 

 

 

Terminando el set de AJ, a un lado se presentaba Madame Recamier; la banda que toma el nombre del cuadro del francés Jaques-Louis David y que es liderada por la sensual voz y belleza de Gina Recamier. Y con el agobiante calor, hacía falta escuchar a una voz angelical decir  “Mi corazón es para ti” una y otra vez.

 

Gina le dio las gracias a los que se habían dado cita a verlos, “gracias por estar aquí a pesar del calor, se los agradezco muchísimo”, dijo después de haber tocado tres canciones.

En el escenario Takis, a lo lejos, Cállate Mark, la agrupación liderada por el hijo de Vicentico se volvía loca por sí mismos. En el escenario sólo había unas 40 personas, al menos frente a la tarima en la que saltaban los miembros de la banda. Pero había gente viéndolos; sólo que estaban en las sombras, escondidos, pero disfrutando de los desplantes de punk, reggae y rock de la banda.

Cállate Mark se necesita ver en vivo, es ese tipo de bandas que obligan a contenerse al momento de grabar. El disco Balboa está domado, no se escucha la crudeza de las guitarras distorsionadas, tampoco los golpeteos asesinos de la batería, mucho menos los gritos desesperados del cantante. Pero en vivo, la banda es otra; es ensordecedora, violenta, agresiva y emocionante.

En ese mismo escenario, LosPetitfellas tomarían el escenario, y como ya eran las cuatro de la tarde, el sol ya no acechaba las cabezas de la audiencia, por lo que el calor era un poco más soportable (recordemos que todos los fanáticos de la banda son parte del “Club de la Resistencia“), lo que se tradujo en mucha más gente presenciando el show de los colombianos.

La respuesta del público regiomontano fue increíble; por lo menos una decena de personas, estaban rapeando en compañía del MC Nicolás Barragán. Hubo muchos saltos, muchos gritos e inclusive un par de bailes sensuales entre varias parejas.

Juan Cirerol era el siguiente acto en presentarse en el escenario más pequeño. Pero el cachanilla más querido por los regiomontanos no parecía tener muchas ganas de tocar en el festival, se presentó con una cara que evocaba mal humor, pero que después de un par de canciones y el amor de los que estaban emocionados de escucharlo, empezó a sonreír y a ponerle más ganas a su acto.

Desde hace un par de años, Cirerol se presenta en compañía de una agrupación compuesta por dos guitarristas, un slide y un rítmico, un acordeón, un contrabajista y una batería, lo que le da a sus canciones un toque muy country al estilo de Johnny Cash o Hank Williams Jr, pero lo que le suma musicalmente a sus canciones.

Al mismo tiempo, Los Rebel Cats se presentaban en el escenario Bud Light. La banda compuesta principalmente por Vincent Van Rock y Vince Monster, demostraban cómo suena en vivo la nueva etapa que vive la banda. Aún así, si algo saben hacer los Rebel Cats es dar un buen show y Vince es un gran frontman, ya que toma los movimientos icónicos de Chuck Berry, Elvis Presley, Jerry Lewis y los combina para entretener a todos los que lo ven.

 

A un lado, en el escenario Budweiser, era turno de Siddharta; la primera banda que logró llenar el espacio asignado a la audiencia y quienes convocaron a los primeros fanáticos, ya que no importaba que canción tocaran, había decenas de personas perdiendo la razón.

Con canciones como “Naufrago“, “Domingo“, “Una Noche Tranquila” y “Loco“, la banda liderada por Jorge Siddharta enamoró a los regiomontanos, por lo que el cantante agradeció humildemente su respuesta; “teníamos muchas ganas de venir al festival y a Monterrey, gracias por recibirnos así”.

De vuelta en el escenario Takis, un banda legendaria argentina tomaría el escenario; Las Pelotas. La agrupación tiene una gran cantidad de seguidores en su país natal, pero en México están formando su propio público y esta era la primera vez que visitaban Monterrey después de 25 años de carrera. Las Pelotas es la agrupación que se formó tras la muerte del cantante de Sumo, y que desde 1989 ha sufrido una  gran cantidad de cambios. Pero los músicos constantes han sido Germán Daffunchio, Tomás Sussman, Gustavo Jove y Gabriela Martínez, quienes le han dado una identidad a la banda y han logrado sobrevivir al paso del tiempo.

 

En el escenario Bud Light, Jumbo, los regiomontanos de nacimiento acaparaban la atención de toda la audiencia; y era de esperarse. El amor que los regios tienen por su estado es demasiado, por lo que prefieren ver algo propio, producido dentro de sus límites territoriales, que algo de otro país latinoamericano.

Clemente Castillo traía una energía inigualable, saltaba, gritaba y cantaba como si fuera el último show que fuera a presentar con la banda; lo que ayudó a que a la audiencia se sumara a la emoción imperante arriba del escenario. Fue un gran show lleno de los éxitos de la banda,y alguno que otro corte oscuro.

Después de que Las Pelotas hicieron lo suyo a pesar de la pocos oídos que tuvieron, los Aterciopelados llenaron el espacio de regiomontanos emocionados por escuchar y ver a la extraña Andrea Echeverri, quien siempre enamora con su voz, su rareza y su personalidad.

Con un atuendo que incluía un turbante con un rayo como adorno, unos lentes de amor y paz y un pandero con un dibujo del aparato reproductor femenino dibujado,  Echeverri dio un gran show en el que se incluyeron canciones como “La Semilla Nativa“, “Cosita Seria“, “Yo Amo mis Piernas“, “Florecita Rockera” y “He Venido a Pedirte Perdón“, rindiéndole tributo al Divo de Juárez, Juan Gabriel.

No hubo necesidad de moverse a otro escenario; sabiendo que la verdadera fiesta no estaría ni con Miguel Mateos o Illya Kurayaki, sino con Todos Tus Muertos, y uno de los exponentes más grandes de la cumbia argentina, Damas Gratis. Y sí, La Maldita Vecindad estaba en un horario entre ambas agrupaciones, pero nos quedamos en el escenario Takis.

Todos Tus Muertos lograron reunir a todos los pocos rastafaris que siguen habiendo en Monterrey, y por supuesto a todos los amantes del ska, el punk y los ritmos hispanoafricanos, y si bien su energía ya no es la misma que hace 20 años, la banda de Buenos Aires, Argentina sigue presentando un gran show que obliga a bailar el clásico skanking o el mismo pogo.

 

Entre el show iba acercándose a su fin, el escenario se seguía llenando, y no era porque quisieran ver a Todos Tus Muertos, sino porque esperaban a uno de los grandes exponentes de la cumbia en Argentina: Damas Gratis, una banda que con casi dos décadas de existencia se han logrado posicionar como los grandes referentes del género en latinoamérica.

Para cuando Todos Tus Muertos terminó su set, el escenario estaba repleto de regiomontanos listos para desatar esos pasos de baile que nacieron en la Colonia Independencia y que se fueron transmitiendo a través de sonideros y fiestas por todos los barrios populares de Nuevo León.

“Damas” gritaba Pablo Lascano, y la audiencia respondía “Gratis”, y una vez que el teclado hacía sus primeros sonidos, todos los regios se soltaron a cantar y bailar. El calor era sólo un detonante, la música era la dinamita. Y así durante una hora y media, el escenario de Takis la cumbia reinó. La sorpresa llegó cuando Fidel Nadal de Todos Tus Muertos, salió a cantar cumbias.

Así terminaría el primer día del Machaca, con una explosión de cumbia que nunca hubiera funcionado en otro lado del país como lo hice en Monterrey. Uno que sólo se podría comparar con la presentación de Los Ángeles Azules en el Vive Latino, y que aún así, hay una gran diferencia.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Lo último en Signos Vitales

Regresar al Inicio