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Signos Vitales del Vive Latino: Las primeras 11 horas en el VL17

Rescatamos los momentos que vivimos el pasado 17 de marzo en el primer día del Vive Latino 2017.

Haciendo cuentas, la vida del Vive Latino en sus 18 ediciones se resumen a la cantidad de 38 días y un aproximado de 390 horas. Ese es un estimado del tiempo que ha durado la relación entre el público y el festival que año con año asiste al Foro Sol (sin contar los días de espera desde que termina el festival hasta que comienza otra vez). Quienes van al festival desde su primer edición y gastan sus horas de vida con él, solo han estado en el festival un equivalente a 16 días, en un 24 horas/7 días.

Si analizas esos números, nada se compara con las experiencias que se viven en cada día que entras al Foro Sol para reencontrarte con uno de los festivales más emocionantes para celebrar a la música iberoamericana. El especial que el equipo de Signos.FM preparó es una crónica de las primeras 11 horas que se vivieron el pasado 17 de marzo en el Festival Iberoamericano de Cultura Musical Vive Latino. Revive.

Entre la estación del metro Velódromo y Ciudad Deportiva, probablemente existen tres minutos de separación. Esos tres minutos se convierten en seis antes de llegar a la estación más cercana al Foro Sol porque al parecer el metro sabe que vas tarde a una de las citas más importantes de tu año. Desesperado, comienzas a pedirle que avance, pero las suplicas no funcionan de nada. En tu audífono suena la transmisión de radio que te indica que la cita comenzó sin ti. Esa cita se llama Vive Latino y a lo lejos, desde la ventana del metro, alcanzas a ver la estructura del estadio de béisbol de los Diablos Rojos del México y tu desesperación te hace escuchar los gritos que celebran la presencia de Esteman en el escenario principal del festival. Tranquilo, esos gritos son solo producto de tu imaginación. Por ahora.

Lo que parece una eternidad, termina cuando el metro decide avanzar y llega a la estación. Pasas los torniquetes, tratas de esquivar la lentitud de las personas que van al mismo lugar, pero que no han visto la hora. Son las 14:20 y ya te perdiste la mitad del set de Tessa Ia en la Carpa Doritos y no hablemos de la presentación de El General Paz en la Carpa Intolerante. Al menos no todo está perdido. Quedan 30 minutos de Costera y de Esteman.

Sales del metro y te enfrentas a la primera revisión. Se escucha el clásico: “Todos con su boleto en mano. Prohibido el acceso con alimentos y bebidas”, bla, bla, bla. Todo bien hasta el momento, pero falta la revisión de verdad. Aunque no tienes nada que esconder, siempre existe un temor de que te encuentren algo prohibido, antes de entrar. La paranoia pasa después del toqueteo-revisión. Y el tiempo sigue corriendo y con él las presentaciones en el Vive.

14:45 del sábado 17 de marzo. Aunque parece imposible, aún queda tiempo para escuchar lo último que tiene que dar Esteman en el escenario. Y sí, llegas al final cuando Esteban Mateus Williamson (quien tiene el micrófono en mano y mejor conocido como Esteman) pregunta: “¿Cómo baila México?” Para ser las 14:50 y el primero en presentarse, ya había una cantidad considerable de gente viendo al colombiano. Con “Baila” la canción que cerró el set de Esteman confirmas lo increíble que se mueve en el escenario, que tiene un gran número de seguidores en la ciudad y ganó otros, además de estar rodeado de talentosos músicos en su banda. Gracias a una conversación entre dos chicas emocionadas por verlo te enteras que Daniela Spalla y Ximena Sariñana lo acompañaron en dos canciones. Culpas al metro por perderte eso.

 

 

Por más que en tu mochila cargaste con un impermeable para tratar de invocar a la lluvia, el cielo despejado y el sol de las 15:00 hrs. parecen indicar que el calor no tendrá piedad por nadie en esa tarde. Te preparas mentalmente para soportar eso por casi tres horas más. Al menos, ya estás dentro del festival que esperaste por 254 días (te das cuenta que no tienes idea de cuantos días esperaste exactamente, pero al fin ya está sucediendo el Vive Latino). Buscas algo de sombra en lo que termina el montaje de los instrumentos de The 5.6.7.8’s.

15:25 hrs. y desde Japón al fin escuchábamos en vivo el garaje y poder de este trío mítico por musicalizar escenas de Kill Bill Vol. 1. Yoshiko Fujiyama, guitarrista y voz intentaba comunicarse con el público con un español plagado de acento japonés. El intento se hizo y un mayor número de personas que se sumaban, celebraron cada palabra. “Dance in the Avenue A” es la primera en sonar. Éramos testigos de 30 años de historia musical y al fin llegaba a un gran escenario de la ciudad. Ellas fueron de las grandes joyas con las que se coronó el festival y apenas era el segundo acto del Escenario Indio.

 

 

Eran las 15:45 y tenías que tomar una decisión: ver más de The 5.6.7.8’s o correr al escenario Vive Latino para ver el cierre de la banda colombiana Diamante Eléctrico. Días previos al Vive Latino descubriste su disco La Gran Oscilación y el sonido te atrapó. Ahora solo quedaba algo por hacer: descubrir como sonaban en vivo. Sin mirar atrás abandonas al trío japonés para trasladarte al otro lado del festival. La ruta más corta es salir por el lado derecho de la explanada del Foro Sol, encontrarte con el nuevo espacio llamado El Parque y muchos pasos después comenzar a escuchar a lo lejos algo de la presentación de Diamante Eléctrico.

Es difícil calcular el número de gente viendo a una banda, pero esa tarde se podía hacer una deducción por el coro que acompañaba a las bandas debajo del escenario. Fugaz, pero Juan Galeano, en la voz y bajo, Daniel Álvarez en la guitarra y Andee Zeta en la batería, lograron hacer un repaso por los tres discos que les conocemos hasta ahora. Emocionados por su segunda presentación en el Vive Latino, los colombianos cerraron con “Todo Va a Arder”, invitando al público para que alzarán su voz junto a la de Juan Galeano e invadir todo el festival. Así cerró la presentación de Diamante Eléctrico en el escenario, previo a su participación en el Festival de Música y Artes de Coachella Valley (Representantes latinos en el festival igual que Los Blenders (MX) y Las Ligas Menores (ARG)).

 

 

 

 

El siguiente acto por aparecer en el festival, era uno de los más emocionantes de esa tarde y cuando terminaba la presentación de Diamante Eléctrico tenías exactamente 5 minutos para trasladarte y visitar por primera vez en el día el escenario del Estadio Palillo, ahora llamado “Escenario Indio Pilsner Plata”. El único con pasto, para no confundirnos. En cinco minutos veríamos el regreso de Thermo al Vive Latino, después de siete años de ausencia, en el que ellos se tomaron una pausa, pero que regresaron para celebrar su amistad y la música que los une desde hace casi 20 años.

Corres del escenario Vive Latino al Indio Pilsner y durante el trayecto te encuentras con un espacio para las disqueras independientes, que parece totalmente alejado de todo lo que está pasando en el festival. Si la gente compra pocos discos, abandonar esta zona importante para el consumo de música fue uno de los grandes errores del festival. En fin. Sigues caminando.

Mientras das los primeros pasos por el terreno con pasto, Thermo da sus primeros pasos en el escenario. Arrancan su set con “Ídolo sin ideales”, parte del disco que en este 2017 cumple 10 años de existencia: Bajo el control del radar. “Vale más un solo amor que los halagos de un millón”, frase de la canción que ahora más que nunca parece tener sentido para entender la nueva faceta que está por atravesar la banda de Guadalajara, con el nuevo disco que se avecina. Y del cual dieron un adelanto con “Ancestros” canción que muchos escucharon por primera vez y en vivo. Ese es el primer sencillo del regreso de Thermo.

Meyer toma una jarana y comienza con las primeras frases de “Ancestros”. Si esperábamos que Thermo siguiera sonando como lo hacía en Bajo el control del radar, nos llevaríamos una gran decepción. Si comprendemos que han pasado más de 20 años creando música, es natural el crecimiento sonoro de todos los componentes de Thermo y que se verá reflejado de ahora en adelante.

Después de un estreno tenían que darnos un golpe bajo en las emociones para recuperar la atención de las personas que seguían procesando lo nuevo. Y sí, Thermo se adelantó a Bronco (quienes cerrarían ese escenario en unas horas) y tocaron “Que te han visto llorar”, que hace 10 años formaba parte del disco El tributo al más grande (Más adelante retomaremos ese tema). La siguiente en sonar fue “Tal Vez No” y para darle un mayor tono de nostalgia sumaron a una violinista al tema. Las fallas técnicas comenzaron a manifestarse y el violín no sonó la mitad del tiempo que dura la canción. En la última vuelta, al fin el violín tomó presencia y nos quitó el mal sabor de boca a todos.

Esperamos siete años para volver a escuchar clásicos como “¿Dónde estás?”, “Lo Siento” y “Vanessa”. Así. En ese orden. Canciones con las que muchos viajaron en el tiempo y recordaron la primera vez que escucharon a Thermo y en esa tarde se reencontraban con su música. Después del derroche de poder sonoro, en la cara de Meyer, Roy, Iván y Mike, se dibujaba una sonrisa después de ver a todas las personas que siguen disfrutando de su música.

 

 

 

El siguiente en la lista por ver era Emmanuel del Real, Meme como aparecía en el horario, pero faltaban 30 minutos para su show. Tiempo perfecto para acortar el camino hacia la Carpa Doritos, pasando al escenario principal para ver el inicio de Doctor Krapula. Desde Bogotá, Colombia, el regreso de la banda ya está a la altura para un escenario principal del Vive Latino. “Sagrado corazón” fue el arranque perfecto y canción en la que Mario Subcantante convocó a todos para armar el slam más grande del mundo. Aunque los de atrás no reaccionaron al llamado, la gente que estaba más cercana al escenario hicieron espacio y provocaron los primeros indicios de slam que se veían en esta edición del festival.

Solo quedan pocos minutos para ver el poder de Doctor Krapula en el escenario. Suena “Exigimos respeto por la vida, exigimos mejor educación, exigimos la verdad en las noticias, exigimos toda la información…” parte de una canción que descubrimos en 2012 y con la que se generaba un lazo de empatía con los colombianos. Exigir y protestar son factores determinantes para seguir construyendo el futuro de Latinoamérica y Doctor Krapula lo plasmó en una canción perfecta para pensar durante el slam.

 

 

Era momento de moverse de escenario hasta llegar a la Carpa Doritos. Faltaban cinco minutos para que comenzara la actuación de Meme en el Vive Latino, solo, sin sus compañeros habituales de banda. Desde el Vive pasado, Meme estuvo presente con el estreno del video para “Todo Va a Estar Bien”. Hoy presenta su versión solista ante una carpa llena.

Desde que se asomó al escenario, hubo cientos de gritos que expresaban emoción por verlo. Meme nos agradeció por estar ahí, se sentó ante su teclado y explicó que primero comenzaría solo y después se sumarían más músicos al set. “Vamos a estar tocando un poquito de dulce, chile y de manteca”, dijo. Los gritos incrementaron cuando Meme comenzó con las primeras notas de “El Río”, canción del disco Yo Soy y que estamos acostumbrados a escuchar en la voz de Rubén Albarrán. Como dos canciones hermanas después sonó “El Polen”, canciones de su autoría y que aprovecha para comenzar a tomar confianza en el escenario.

Después entraron a escena Renato y Ramiro del Real, Yamil Rezc y Carmen Ruíz, músicos que serían parte de la banda que acompañó a Meme por los siguientes 30 minutos. En lo que todos tomaban su posición, la voz al mando en ese momento nos contaba que tuvo algunas presentaciones previas al Vive Latino y durante ellas aprovechó para estrenar la siguiente canción: “Ruido”. Quienes ya habían visto a Meme en esta faceta sabían que escuchar esa canción solo se podía hacer en las presentaciones en vivo… por ahora. Tal vez después sorprenda y sea parte de un disco, EP o solo un sencillo más.

Al inicio de cada canción Meme daba una explicación sobre lo que comenzaríamos a escuchar. Desde el cover que le hizo a Luz Casal con “Un Año de Amor”, sobre las canciones que compuso para películas y que se integran a sus set como “No Puedo Parar” y “16 de febrero”. En esta última, confesó que el plan era que lo acompañara Chetes, pero no se pudo porque su compañero de canción estaba en pleno vuelo de regreso a la Ciudad de México. Ese habría sido un momento memorable en el Vive Latino, pero no sucedió.

Para cerrar, Meme sorprendió con “Querida” de Juan Gabriel. Exacto, explicó porque surgió la idea de hacerle cover (se lo pidieron en una entrevista de radio) y además sumarle un fragmento de la canción “Sorry” de Justin Bieber. Para el acto final soltó la guitarra y solo se apoderó del micrófono para comenzar a decirnos “Todo Va a Estar Bien”. Ya con toda la seguridad y confianza que se creó entre Meme y el público, disfrutó de sus últimos minutos en el escenario luciendo sus mejores pasos de baile. Por un momento se creó esa atmósfera que nos hace creer que todo estará bien. Como última sorpresa, descubrimos lo bien que suenan juntas “Around the World” de Daft Punk y la canción de Meme. Así su debut solista en el Vive Latino y su último concierto de los 50 años (el 22 de marzo cumpliría 51).

 

 

 

 

Gracias a los que se dieron la vuelta, ¡estuvo con madre! #vivelatino2017 @vivelatino #vl17

Publicado por MEME en Martes, 21 de marzo de 2017

 

Terminó y aquí vamos… de regreso al escenario principal. En el trayecto, en el Escenario Vive Latino comenzaba Carlos Sadness con una gran respuesta del público. Aún parece un misterio, pero la música de Sadness ha conquistado a miles de escuchas en la Ciudad de México y cada que se presenta agota todas las localidades de los venues donde estará. En su primera visita agotó los boletos de las dos fechas en el Auditorio Nacional en horas. Se abrieron más fechas y pasó lo mismo. Solo se escucha la canción “No Vuelvas a Japón”, mientras aceleras el paso para ir a ver a Inspector.

 

 

Si existiera un súperpoder para manejar el tiempo a tu antojo, seguramente durante el fin de semana del Vive Latino lo usarías para ver todo lo que ocurre en cada escenario del festival. Pero exacto, no existe y días después entre charlas con esos amigos para platicar de conciertos, te enteras de momentos únicos que te perdiste. Uno de ellos fue el de La Tremenda Korte en el Escenario Indio Pilsner.

Después de 10 años de ausencia en el festival, La Tremenda Korte regresó para ofrecer esa energía que no le habíamos visto en años anteriores. Ante un escenario Indio Pilsner abarrotado, interpretaron su mejor repertorio y provocaron un gran slam que el público agradeció y era emocionante (si estabas lejos del punto de acción) ver a varias personas volando después de salir proyectadas por los brazos de otros.

Tuvieron invitados especiales: Sax de La Maldita Vecindad que desde que salió al escenario provocó gritos y emoción de la gente. Sin duda fue una de las presentaciones más emotivas y dejó claro que el público del Vive Latino aún escucha ska y siempre tendrá ganas de bailar. “Tanto amor me marea”, “Total”, “Condenado a morir” y “Ni un paso atrás” fueron las canciones más celebradas.

Eso es lo que te cuenta tu amigo, mientras ves videos de la repetición y no crees lo que está ante tus ojos.

 

Regresando a Inspector, tratas de agarrar un lugar que permita ver aunque estés al extremo derecho del escenario y con el que logres salir rápido para volver a la Carpa Doritos. No había pretexto para perderse del regreso de una de las bandas más importantes del ska mexicano, al escenario principal del Vive. Inspector comenzó con “Es por ti”, tema que desde que lo compartieron en 2009, automáticamente sabíamos que sería un clásico. Como si fuera un reflejo y necesidad, el slam comenzó por todas partes, en unas más intenso que en otras, pero el espíritu de movimiento estaba presente.

La segunda en sonar fue “Amnesia” y en una apuesta por todo el dinero que tenía en ese momentos, era seguro que el 99% de los presentes en la explanada del Foro Sol la estábamos cantando. “Con el corazón… no se juega”, cantó Big Javy y el coro monumental del Foro Sol explotó y recordó los momento que ha pasado junto a La Maldita, el Cafeta o Inspector. En ese momento te preguntas cómo es posible que esta sea apenas la segunda participación de Inspector en el Vive Latino; por qué pasaron ocho años para volver a verlos en el escenario. Esa tarde la duda sobre si hay más headliners en México más allá de los mismos de siempre, tenía una respuesta: Sí.

Inspector estaba dando todo en el escenario y siguieron con un tema para la gente de la vieja escuela: “Deja ya de Mentir” y “Sin Mentir”. La emoción de Big Javy se contagiaba y el público lo demostraba coreando el nombre de Inspector. Y mientras una banda triunfaba en su segunda participación en el Vive Latino, otra estaba a punto de replicar lo mismo: Little Jesus.

 

 

 

La primera participación de Little Jesus en un Vive Latino fue en el 2014. Los últimos minutos de su set se empalmaban con el inicio de El Gran Silencio en el escenario principal. Ese sábado de Vive Latino se empalmaba con el final de Inspector que convocó a una gran mayoría del festival. ¿Cuántas personas abandonaron el final de Inspector para llegar a Little Jesus? Es de las decisiones difíciles que tienes que tomar en un festival.

La voz un poco temblorosa de Santiago Casillas comenzó con “Mala Onda”, el primer sencillo que conocimos del disco Río Salvaje, el segundo en su corta carrera y con el que demostraron que no era necesario repetir la fórmula del disco Norte para seguirle gustando a la gente. Después de los casi seis minutos de sonidos que remiten a la psicodelia de los 70, tocaron “Pesadilla” y sus seguidores bailaban al ritmo que marcaba Truco en la batería. El tropipop se hacía presente.

Después de tres canciones, Santiago al fin le dijo unas palabras al público y presentó a la banda. A los cinco que ya conocemos se sumaron Santiago de Big Big Love y Gilberto, en secuencias y guitarras. Santiago señaló al público y mencionó: “Y ustedes en La Magia”. La emoción se hizo realidad con baile y cantos al escuchar una canción con una poderosa frase: “Yo las canciones y tú la magia”, la relación perfecta entre una banda y su público.

Little Jesus se dio el tiempo para calmar toda euforia al tocar el nostálgico tema “Sur”. Con ese bajón emocional todo se perfilaba para un intenso final. Dicho y hecho: tocaron “Berlín” y “Azul”, las primeras canciones con las que conocimos a los pequeños jesusitos. Para todo fanático de la banda, seguramente esos son los momentos favoritos en cada concierto y recuerda el momento en que los vio por primera vez. Hoy, ese fan no puede creer la manera en que su banda favorita está consiguiendo hacer cantar y disfrutar de su música a miles de personas en el Vive Latino.

En algún momento del set, Santiago aprovecho para saludar a su mamá, que estaba del lado izquierdo y a su papá en el lado derecho. En ese momento, entre tanto jovenzuelo que estaba hasta adelante, se levanta la mano de un señor idéntico a Santiago. Esa era la mano de un papá orgulloso viendo a su hijo sobre el escenario.

Eran los últimos minutos de Little Jesus en el Vive y decidieron cerrar con “TQM”, canción que tiene la misma función en el disco Río Salvaje y cuenta con una colaboración especial: Ximena Sariñana, quien no podía faltar en esa tarde-noche. Cuando la canción parece ir a la mitad, Santiago, Poni, Carlos, el otro Santiago y Gilberto miran el ritmo que lleva Truco. Ximena y Arturo observan desde lejos. La comunicación entre ellos solo se hace con la cuenta de las vueltas que llevan con el mismo ritmo. Y cuando la canción sigue pareciendo un eterno loop… todo se queda en silencio de un solo golpe. Terminó la participación de Little Jesus, más un gracias y las luces del escenario se apagan. Todos abandonan la carpa con una sonrisa en la cara después de presenciar una memorable presentación en el festival.

 

 

 

 

Gracias Vive Latino, estuvo hermoso <3

Publicado por Little Jesus en Lunes, 20 de marzo de 2017

 

Si corrías de la Carpa al Escenario Indio Pilsner no te perdías del regreso de Illya Kuryaki and the Valderramas. Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur tienen su historia con el Vive Latino. Estuvieron en la primera edición y cuando regresaron a los escenarios, el Vive Latino fue uno de los primeros en ver el reencuentro. Ellos no estaban desde ese 2012 y su horario, más música nueva, prometía un combo de un acto para recordar. Le dieron la bienvenida a la noche del sábado y engalanaron su presentación con ese funk que desde los primeros segundos motivó a mover todo el cuerpo. Su presentación fue en un ritmo ascendente, dejando los grandes éxitos para el final. Sobre el escenario los argentinos hicieron todo por su parte para entregar un show cargado de energía.

Se despidieron con “Coolo” y “Abarajame” dos de sus grandes éxitos que hasta el día de hoy les sigue dando vigencia y los ha llevado a encontrarse con nuevos seguidores.

 

Gracias #Mexico ?? Son muchos y llenos de energia @vivelatino @ikvoficial ⚡️

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La ola de músicos argentinos se apoderó de la noche de Vive Latino. Después de Illya, en la Carpa Intolerante estaba por presentarse Shoot The Radio, el nuevo proyecto de Zeta Bosio. 10 años después, Zeta volvió al lugar que vio el regreso de una de las bandas más importantes que ha dado Argentina y Latinoamérica: Soda Stereo. El 15 y 16 de noviembre del 2007, Soda se presentó ante 55 mil personas. 10 años después, la vida de Zeta Bosio ha cambiado tanto y se dio la oportunidad de comenzar desde cero, como todo proyecto nuevo lo hace y que decidió crear después de Soda Stereo.

Desde 2014 comenzó Shoot The Radio con la compañía del músico y productor Fernando Montemurro. Ambos imaginaron el concepto de “épica sinfónica al servicio de la pista de baile”. Para crear el proyecto pensaron en cómo sonaría la música de los 70 con tintes electrónicos actuales. Y así nació el disco Opera Galaxy, el cual los trajo al escenario del Vive Latino.

Con 10 minutos de retraso y ante una Carpa Intolerante con poca convocatoria, Zeta y Fernando salieron a escena. Desde el primer toque de los sintetizadores, comenzó el viaje que tanto anunciaron. Los visuales, la carpa y la música crearon una atmósfera sonora única. Una de las razones por las que Zeta creó Shoot The Radio fue por su necesidad de regresar a tocar el bajo. Entre las luces, se lograba visualizar a Zeta enfocado en tocar y crear. Además de tener una sonrisa en el rostro por la respuesta del público. Pocos fueron los afortunados en ver ese momento.

 

 

 

 

Así comenzaba “We Will Dance” por Shoot The Radio en el Vive Latino! Gracias México !!! ???? – Zeta Bosio y Fernando Montemurro

Publicado por Shoot The Radio en Lunes, 20 de marzo de 2017

 

Mientras Shoot The Radio se presentaba en la Carpa Intolerante, otros argentinos estaban haciendo historia en el Vive Latino: Los Caligaris. El circo caligari invadió el escenario principal y decimos circo porque en realidad lo hubo. Los integrantes de la banda salieron vestidos como payasos y tuvieron como invitada a una joven mexicana que es acróbata en tela mientras interpretaban “Mejilla Izquierda”.

Esta fiesta de Los Caligaris también tuvo como invitado a Big Javy de Inspector para cantar “Añejo W” y durante la hora en la que se presentaron las emociones estuvieron más que presentes. “Kilómetros” y “Que Corran” fueron las canciones que le pusieron fin a su presentación. Esta última reflejó lo que en ese momento la banda sintió al ver el escenario del Vive Latino repleto de gente y confirmaron que este apenas fue un adelanto de lo que harán el próximo mes de octubre en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México para celebrar 20 años de carrera. El vínculo que han creado con el público mexicano es innegable.

 

 

Mientras Caligaris terminaban su set memorable en el Escenario Indio, en el escenario del estadio estaba por suceder un momento histórico. Mientras esquivas gente y corres hacia ese escenario, a lo lejos se escucha: “Bonito, todo me parece bonito”. Pau Donés decidió arrancar el concierto de Jarabe de Palo con esa canción. Parecía imposible, pero comienzas a sentir un nudo en la garganta con el simple hecho de escuchar una de las canciones más alegres que se han escrito en la historia de la música alternativa iberoamericana.

El pasado 8 de febrero, Pau Donés daba a conocer que el “cangrejo” volvía a despertarse. Desde el 2015 sabíamos que lo atacó el cáncer y que luchó contra él. En abril del 2016 comunicó que estaba totalmente libre de la enfermedad, pero desafortunadamente, en los primeros días de febrero recibió la noticia de que en el peritoneo encontraron un pequeño tumor. Sin embargo, eso no detendría los planes de regresar al escenario, lanzar un libro y un nuevo disco.

“Un gusto tocar para ustedes, México” dijo Pau Donés al terminar “Grita”. Eran las primeras señales de un set preparado para recordar momentos felices y tristes en los que las canciones de Jarabe de Palo se han convertido en el soundtrack de la vida. También era el momento de celebrar la vida y canciones de Pau, quien nos estaba entregando toda su energía a través de su voz y la guitarra.

Con “Depende” nos invitó a cantar cada vez más y más fuerte. Un coro monumental acompañaba a su voz para hacerlo sentir que no estaba solo. Siguió con “Déjame Vivir”, palabras que está cumpliendo ante nuestros ojos, sin importarle los males que le aquejan. Pasamos al momento en que Jarabe de Palo nos hizo recordar aquella primera vez en que miramos a alguien y nos hizo temblar después de vivir tantas emociones juntos. Canción que desde 1998 acompaña a miles de las personas que estaban reunidas en ese escenario.

“La canción que vamos a tocar ahora se las quiero dedicar de corazón porque si hoy estamos aquí, en un escenario otra vez, es gracias a todos ustedes” dijo Pau Donés y de inmediato arrancó con “Humo”. Hace un mes ese fue el primer adelanto del disco 50 Palos y desde la primera escucha se percibía esa incertidumbre que existe en la vida de Pau Donés. A través de esa canción comparte uno de los pasajes más difíciles de su vida: “Ahora, que empiezo de cero / Que el tiempo es humo / Que el tiempo es incierto / Ahora que ya no me creo / Que la vida será un sueño…”. Sí, fue difícil escucharlo, pero afortunadamente él estaba presente en el ahora que todos vivíamos en ese instante. Compartíamos el ahora.

De “Humo” continuó con “Agua”, ¿Cuántos valientes aprovecharon para dedicarla en esa noche? De esos valientes probablemente un porcentaje terminó por sentirse identificado con la siguiente canción del set: “Dos días en la vida”. Así las canciones de Jarabe de Palo han sido testigos del amor y desamor de sus escuchas.

Con “El lado oscuro” y al cantar con Pau Donés: “Por un beso de la flaca daría lo que fuera”, daba cierre el set preparado para la noche, pero aún les sobraban 10 minutos para dar fin al horario establecido por el festival. Todos pedían el clásico “Otra, otra”, petición que casi no se cumple en los festivales por cuestiones de tiempo, pero que en esta ocasión aún había minutos de sobra. “¿Podemos hacer una más?”, preguntó Pau. Todos gritamos que sí.

“Después de mis operaciones recuerdo que me iba de casa a un parque que había a unos 100 metros. Y para mí eso era toda una aventura. Solo el ir. Tenía que ir y después volver. Y en la vuelta no siempre tenía la fuerza. Recuerdo que llevaba mi música y me ponía una canción y con ella me venía arriba y conseguía llegar a casa de vuelta. Esa canción la vamos a compartir esa noche… Maestro a usted se la dedicamos”. Tras compartir su historia, Pau Donés tomó su ukelele y cantó para nosotros “El Rey” de José Alfredo Jiménez.

Sin temor a equivocarme esa es una de las presentaciones históricas del Vive Latino. Nadie sabe si es la última vez que veremos a Pau Donés en el escenario del festival, pero lo único que es seguro es que gracias a la emociones que vivimos en ese momento junto a él, nada nos arrebatará ese recuerdo. Mi mente y las conexiones que hizo en esos 50 minutos, lo saben.

 

 

 

 

…lo mágico de la música es que a veces convierte los sueños en realidad. México querido, gracias por todo, nos vemos en septiembre❤

Publicado por Jarabe de Palo en Domingo, 19 de marzo de 2017

 

Mientras seguías procesando las emociones que se vivieron en la presentación de Jarabe de Palo, en el escenario principal comenzaban Los Fabulosos Cadillacs. Desde el 2013 no se presentaban en el festival, pero si estuvieron presentes en otros conciertos en la Ciudad de México. “Cadillacs” y “Mi Novia Se Cayó en un Pozo Ciego” fueron las primeras en sonar.

En el intento por querer entrar a la explanada del Foro Sol, por el que parece ser el único túnel, ya están tocando “El Aguijón” y “Demasiada Presión”. No había mejor canción que describiera tu sentir con el simple título. Por un momento piensas que quedarás atrapado en ese túnel, hasta que ves las escaleras que te pueden llevar a las gradas. Subes y el acceso para gradas está casi igual de atascado que el túnel, pero al menos aquí ya alcanzas a ver las pantallas. La vista trata de engañarte, pero en un momento piensas que se ve más gente en ese momento, que cuando regresó Caifanes en el 2011.

“El genio del dub / Radio Kriminal” regresan tu atención al escenario y al fin ves en acción a los Cadillacs: Padres, Hijos y el regreso de Sergio Rotman. Sí, el saxofonista volvió a las filas de la banda en la presentación que tuvieron en el Festival de Viña del Mar y para su primera vez en el mítico Cosquín Rock. Era la primera vez que lo veíamos en México después de algunos años de ausencia. De repente, canta por primera vez en la ciudad canciones del nuevo disco La Salvación de Solo y Juan: “Averno, el Fantasma” y “La Tormenta”.

Para quienes no se sabían los “nuevos” sencillos de los Cadillacs, de inmediato continuó un sonido totalmente familiar con las notas en el saxofón de Rotman de “Calaveras y Diablitos”. “La vida es para gozarla. La vida es para vivirla mejor…” parece que siempre es esperanzador cantar esa parte de la canción. Vicentico aprovechó las palabras Calaveras/Diablitos para divertirse con el público. Su mano izquierda indicó que esa parte del Foro Sol gritaría Calaveras y con la mano derecha ordenó que ese lado gritaría Diablitos. Juego básico, pero que resulta emocionante al escuchar el poder sonoro de todas nuestras voces.

La siguiente en el setlist fue la amada u odiada “Siguiendo la Luna”. Amada por los recuerdos que trae y odiada porque es la tachada como la “básica”, “la única que todos se saben”, bla, bla, bla. De cualquier manera la cantaste o la grabaste con tu celular. Después de ese momento, nadie desearía ser parte del equipo técnico de los Cadillacs o responsable de los micrófonos del escenario porque cuando Vicentico quería cantar “Manuel Santillán, el León” comenzaron las fallas técnicas. A la distancia de las gradas no era claro lo que pasaba en el escenario, pero después entre charlas con esos amigos que estaban más cerca que tú sale el comentario: “¡Viste cómo se encabronó Vicentico y aventó el micrófono!”. Revisas el momento y efectivamente, el micrófono de Vicentico falló en plena canción y así siguió.

“Nadie acá, protege tu vida / solo vos, te tenés que cuidar / venas abiertas de América latina / olvidar, no es bueno olvidar.” Se escuchó una vez más “Las Venas Abiertas de Latinoamérica”, que de un tiempo para acá está presente en el set de Los Fabulosos. Después nos unimos una vez más a la voz de Vicentino para gritar: “A la guerra / A la violencia / A la injusticia / Y a tu codicia/ Digo no, digo no”, con un tono de hartazgo, como un cántico que fuera a resolver todos los males que aquejan a la realidad en la que todos vivimos cuando salimos del festival, frase que Los Fabulosos nos hacen cantar desde hace años, pero que por más que lo hacemos, la situación de violencia sigue igual o peor en México (o al menos ahora es más visible que antes)… “Paz en el mundo”, como termina “Mal Bicho”.

Más del 80% de los que llenábamos la explanada del Foro Sol sabíamos lo que seguía: “Matador”, “El satánico Dr. Cadillac” y aunque se hicieron mucho del rogar, sonó “Yo no me sentaría en tu mesa”. Al final, Vicentico terminó tocando la batería con una discreta sonrisa entre los labios y Sr. Flavio al mando del micrófono. Es un clásico con un coro que se escuchó desde horas antes durante el festival gracias a cualquier fanático de los argentinos. Cántico que en momentos de caos entre la multitud, parece calmar la euforia y que también sirve para celebrar que todos vimos una vez más a Los Fabulosos.

Aunque muchos reprochaban de la presentación de Los Fabulosos Cadillacs en el festival y que ya parecen una banda local por las fechas que dieron en el mes de noviembre en la ciudad, miles cantamos y sentimos que nadie podrá callarnos al momento de escuchar himnos que le han dado identidad a la música iberoamericana. Esa es la función que en los siguientes años seguirán cumpliendo Los Cadillacs en un festival como el Vive Latino y que en pocos lugares podremos experimentar esos momentos.

 


 

Y sí, más argentinos seguían apoderándose del Vive Latino. Mientras Los Fabulosos Cadillacs cerraban con “Yo No Me Sentaría en tu Mesa”, Mariano Roger estaba sentado en medio del escenario secundario del festival con su guitarra y se comenzaron a escuchar las primeras notas de la versión acústica de “El Colmo”. Poco a poco, Adrián, los Diegos de la banda y Carca tomaron su posición detrás de todos los instrumentos acomodados en semicírculo. Desde ese momento sabíamos que no sería una presentación cualquiera la que tenían preparada Babasónicos para su regreso en el Vive Latino.

Esa noche presentaban el show completo de las reversiones que hicieron para Impuesto de Fe, que ya habíamos visto en la Ciudad de México, pero esta se convertía en la última vez que sonaría acá porque Babasónicos está por cerrar el ciclo de esta etapa el 12 y 13 de mayo en Buenos Aires. Era la última vez que escucharíamos otro lado sonoro que nos mostraron en su aniversario 25.

“Son mi pueblo, son mi canción. Buenas noches”, nos decía Adrián Dárgelos antes de comenzar a cantar “Su Ciervo”. Hasta ese momento alteraban el orden del set que mostraron en el disco Impuesto de Fe. Los meses e incluso años de preparación de ese material en vivo se veían reflejado al escuchar temas nuevos como “Vampi” con “El Loco” y parecían ser canciones hermanas separadas al nacer. Todo ello gracias a los nuevos arreglos y la capacidad de Babsónicos por reinventarse.

“Ustedes demuestran que todo está ganado. Inclusive el silencio de esta noche”, teníamos más palabras de Adrián Dárgelos. Parece un misterio pensar a qué se refería, pero al usar la palabra “ganamos” es fácil pensar en una competencia, ¿Acaso sentían eso al enfrentarse en casi en el mismo horario que con Los Fabulosos Cadillacs o Kinky? Misterios que se dan en el escenario del Vive Latino.

Cada instrumento que Babasónicos sumó a su set sonó casi a la perfección para llevarnos a una nueva experiencia sonora de los temas clásicos. Desde “Putita”, “Los Calientes”, “Yegua” o “Rubí”. Por casualidad, antes de verlos en el Vive Latino, leías una entrevista que dieron previa a su presentación y con ella te enterabas de las intenciones de los argentinos al presentar parte de Impuesto de Fe: era una especie de regalo para el público mexicano. Todos lo recibimos como una muestra de su capacidad de seguir creando música juntos.

La iluminación y el jugueteo de Dárgelos con su sombrero robaban las miradas. Las sorpresas de la noche llegaron al escuchar “El Loco”, “Gratis”, “Soy Rock” y “Letra Chica”, canciones que quedaron fuera del registro de Impuesto de Fe, pero que fueron unas de las tantas que ensayaron, reversionaron y quedaron listas para los conciertos.

“Me hacen sentir chilango”, gritó Adrián. Más que chilangos ya son unos clásicos del Vive Latino y esta se convirtió en su octava participación en el escenario del festival (sin contar la edición que se hizo en Chile). Nos llevaron por un trance con el bloque: “Zumba – Yoli – Viva Satana – La Roncha”, ellos ejecutando a la perfección y el público impactado con lo que escuchaba y veía. Eso marcaba el final del set, pero los gritos de “otra, otra” lo impidieron. Ellos felices se dieron el lujo de regresar para cerrar una de sus presentaciones más especiales en el Vive Latino con “Letra Chica” y “Natural”.

 


 

Por ver casi todo el set de Babasónicos, te perdías de casi todo el set de Kinky. Al menos si corrías alcanzabas a escuchar las últimas tres canciones de los regiomontanos: “Después del After”, “Más” (y el bajo de Pliego Villa) y el clásico final con “¿A Dónde Van los Muertos?”.

Después de algunos días descubres a través de una de sus publicaciones en Facebook, que ese fue el primer show de toda una gira que planean por el lanzamiento de su próximo disco y en esa noche estrenaron toda la escenografía que desde lejos se veía espectacular con torres de leds que proyectaban sus visuales. Viste todo desde lejos porque todos los que no fueron a ver a Babasónicos estaban ahí y era un gran número de gente que veía el último acto del escenario Vive Latino, del aún día sábado.

 

Kinky Vive Latino 2017

Publicado por Kinky en Domingo, 19 de marzo de 2017

 

El cansancio te comienza a invadir y los recuerdos son pocos. Después de Kinky solo quedaban dos actos por ver: Prophets of Rage y Bronco. En el escenario principal, Prophets of Rage nos dio un espacio para descargar toda la furia acumulada ante la situación política entre México y Estados Unidos, a través de la música y el movimiento. Una de las grandes sorpresas del cartel de este año fue cuando se anunció que la superbanda formada por Tom Morello, Tim Commerford, Brad Wilk (de Rage Against the Machine) Chuck D y DJ Lord (de Public Enemy) más B- Real, se presentarían en el Vive Latino y que cerrarían el primer día.

Personajes que han hecho historia en la música, ese día estaban ante nuestros ojos, mostrando empatía por la realidad a la que nos enfrentamos día a día en México. Entre mentadas de madre a Donald Trump y el mensaje “Make Mexico Rage Again”, nos llevaron a levantar el puño en señal de que no nos dejaremos vencer ante nada. Al menos por ese momento. Fuimos testigos de la esencia de canciones memorables de Rage Against the Machine, Public Enemy y Cypress Hill. A comparación de la cantidad de gente que vio a Los Fabulosos Cadillacs con los que veían a Morello y compañía, pocos eran los que presenciaban el cierre del escenario principal.

 

 

El Vive Latino es el único festival donde podía pasar lo siguiente: Bronco le robó público a la actuación de Prophets of Rage. Uno de los posibles factores para que eso sucediera es porque Bronco lleva presente más tiempo en la vida de muchos de los asistentes del festival. Las posibilidades de que la primera escucha de Bronco fuera en alguna fiesta familiar de la infancia, son altas. Desde Apodaca, Nuevo León, para el Vive Latino. Lupe Esparza y sus canciones son parte de la cultura popular del país y hasta este 2017 se le abrió un espacio para ser parte del festival.

De nuevo no sabes si las cuentas te fallan, pero se ve más gente en el escenario del estadio que en el principal, (sin dejar de lado las dimensiones de los lugares). Los hermanos Esparza subieron al escenario uniformados de blanco y sombrero negro, el atuendo típico de las bandas de este género. Arrancaron con “Nunca Voy a Olvidarte” y entre cervezas, sombreros y corazones rotos, ya tenían a la mayoría del público coreando la canción. Sigue siendo un misterio de dónde salieron tantos sombreros, ahora que lo pienso. ¿Quién los repartió?

A la tercera canción comenzaron las colaboraciones con más talento del festival. El primero en salir al ruedo fue Carlos Sadness para cantar “Pastillas de Amnesia”. Las risas de las tres chicas que estaban detrás de ti, eran señal de lo mal que bailaba Carlos Sadness (Le hubieran dado una clase de pasos básicos antes de subirlo al escenario). Las colaboraciones siguieron a lo largo del set: Martín “Mosca” Lorenzo de Los Auténticos Decadentes en “Oro”; Caligaris en la conmovedora “Amigo Bronco”; Rolando Sartorio de La Beriso en “Corazón Duro”, y los últimos argentinos que los acompañaron fueron Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur (colaboración que ya estaba cantada) para escuchar “Sergio el Bailador” y un fragmento de “Coolo” de IKV. Argentina es uno de los países que Bronco ha visitado y son un éxito. Probablemente, la idea de colaborar con tanto argentino los hará volver hasta el sur del continente.

El poder del norte se unió por un momento en el escenario cuando Kinky acompañó a Bronco para cantar “Con Zapatos de Tacón”. Gil Cerezo, Pliego Villa y Ulises Lozano se veían felices al tocar con músicos que probablemente escucharon desde la adolescencia.

“Kinky” y “adolescencia” son dos palabras que te hacen viajar en el tiempo hasta el 2007, año en que descubriste el disco Tributo al Más Grande. Sí, ese en que bandas como División Minúscula, Pxndx, Insite, Thermo, Finde, Chetes, Jumbo, Kinky y más le rinden tributo a varias canciones de Bronco. Así fue la manera en que muchos descubrieron la música de esta banda y llegó directo a tus sentimientos. Como olvidar “Libros Tontos”, mientras te rompían el corazón y reprobabas varias materias o la versión corta venas que hizo Thermo para “Que Te Han Visto Llorar”. Con ese disco descubriste que Bronco y varias de tus bandas favoritas de adolescencia compartían algo en común: contar historias de amor, desamor, victorias y fracasos a través de canciones.

En este 2017, ese disco tributo cumple 10 años y el escenario del Vive Latino era el lugar ideal para celebrarlo, pero al parecer a nadie le importó. Era el momento perfecto para celebrar a una generación de músicos que le rindieron tributo a una de las bandas que escucharon en casa y que provocaron que Bronco llegará a más escuchas. Nada les costaba invitar a Javier Blake para cantar con Lupe Esparza “Que No Quede Huella” o a Meyer de Thermo en “Que Te Han Visto Llorar, hasta José Madero de Pxndx para cantar “Oro”. Pero no sucedió. Todo se quedó como un sueño que el Vive Latino no pudo cumplir.

Todavía no terminaban de tocar Bronco y las luces del estadio ya se estaban prendiendo. Era una señal de que nos querían correr. “Libros Tontos” fue la elegida para cerrar y desde la primera cnación hasta ese momento, Lupe Esparza siempre tuvo un fiel coro que lo acompañó y no dejó solo. Una muestra más de lo diverso que es el público que asiste al Vive Latino. Un nicho que con el tiempo sigue rompiendo (las supuestas) barreras entre los géneros musicales.

 

 

Continuará…